Marcelo Ferrari

Llegamos a estas poblaciones a tratar de sentir el ambiente que había en el aire [...]. Había mucho miedo, pero había harto coraje por otro lado. Las mujeres mayores tenían miedo de que ocurriera algo violento, que no se reconociera, que intervinieran las poblaciones. Pero había un grupo de gente que a mí me empezó a levantar el ánimo: gente joven o señores de la población que estaban con un ánimo mucho más aguerrido y [...] sentían que era posible ganarle a la dictadura.